Foto cortesía de citylab.com
Un hombre madrileño camina por la calle con un
cigarrillo en la mano. Después de inhalar el humo un par de veces, lo tira al
suelo y continúa andando. El cigarrillo rueda un poco, se instala entre las
grietas de la acera, y se une con las bolsas de plástico, excrementos de perro,
y otras colillas de cigarrillos que lo rodean. Durante el día, cientos de
personas pasarán y pisarán este cigarrillo, y seguirán andando como el hombre
que lo fumó.
Un
residente del barrio de Lavapiés dice a El País que el estado de la limpieza de
Madrid es “nefasto.” Otra residente de Lavapiés describe el barrio como un
“vertedero de papeles.” Distritos como Arganzuela y la Chopera también sufren
de los montones de basura que llenan la calle. Se tiran cigarrillos, la
suciedad está aumentando, y la gente está preocupada.
Las medidas legales en el tema de la limpieza de
Madrid han sido muy progresistas a primera vista. En 2009, una ley que pone
multas enormes a personas que tiran basura, cometen actos de vandalismo, y no
limpian los excrementos de perros en público fue aprobada por el ayuntamiento. En
2011, España introdujo una ley antitabaco que prohibió fumar en sitios como
bares y restaurantes, y fuera de escuelas y patios de recreo. Una medida en
2013 declaró multas de €750 para
personas que orinan en la calle y otros tipos de mala conducta. En 2014, partes
de la ciudad parecen un río de desechos, con el viento soplando la basura por
la calle.
La
gente madrileña está preocupada. Tan preocupada, de hecho, que piensa que la
limpieza viaria es el segundo problema más urgente de Madrid, según la Encuesta de calidad de vida y satisfacción con los servicios públicos
en la ciudad de Madrid 2014. El
único problema principal que recibe más votos fue el paro, y la limpieza estuvo
antes que temas como la contaminación del aire, la corrupción, y la educación.
Además, la situación con la limpieza viaria está empeorando con mucha rapidez
según los madrileños. En 2009, solo fue votado el noveno problema más grave de
Madrid.
La
falta de barrenderos tiene la culpa, dicen los madrileños. En años recientes,
“regulaciones temporales” han causado el despido de más de 1.000 limpiadores en
la ciudad. Se estima que Madrid requiere 2.500 más barrenderos para corregir el
problema, según un estudio hecho por Comisiones Obreras. También, con la
llegada de nuevas contratas municipales, muchos barrenderos se han declarado en
huelga, quejándose de que necesitan más personal, y que sus horas de trabajar
deben aumentar. Durante estas huelgas, el nivel de suciedad viaria se hizo más
y más frustrante para los residentes.
“Tienen
que salir los propios dueños de las casas y los porteros a limpiar la calle,”
dijo un hombre en un video de El País. “No es su trabajo, y no deberían
hacerlo.”
Alrededor
de la ciudad, hay botes de basura en las calles dónde las personas pueden
poner, convenientemente, sus papeles, comida, y otras formas de suciedad. Sin
embargo, muchas veces, directamente debajo puedes encontrar una cantidad de
basura más alta que la de la papelera. La pista de cosas repugnantes queda en
el suelo, añadiendo al ambiente urbano de la ciudad.
Cuando los
barrenderos llegan por la mañana para limpiar, el río de desechos se ralentizará
temporalmente. Si no llegan, el río seguirá fluyendo. A veces, la fuerza de una
presa no puede superar la gran fuerza del río.
Artículos usados para referencia:

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