Foto cortesía de fcbarcelona.com
Aunque el porcentaje de personas católicas en España
se ha reducido en años recientes, los ciudadanos han seguido teniendo fe en una
otra religión muy fuerte en su país: el fútbol. Este deporte es un rasgo definitorio
de España, y parte importante de la identidad de los españoles es su orgullo
por el fútbol de nivel mundial que juegan sus equipos. Los dos equipos responsables
del delirio futbolístico son, sin duda, el Real Madrid y FC Barcelona. Estos
clubes son gigantes en todos sentidos de la palabra: juegan en estadios con
cabida para casi cien mil personas, atraen a los mejores jugadores del mundo, y
son los más exitosos de La Liga casi cada año. Sin embargo, otra factor de la enormidad
de estos equipos es más sorprendente; El Real Madrid y el FC Barcelona son los
dos equipos más valiosos en el mundo. El Real Madrid vale 3.44 billones de
dólares, y el FC Barcelona sigue con un valor de 3.2 billones de dólares
(RealMadrid.com), cantidades que son superiores a las de otros equipos de fútbol
en este planeta, y a las de cualquier equipo de la NBA, la MLB, o la NFL en los
Estados Unidos. Por otro lado, el tercero y cuarto equipo en las
clasificaciones de La Liga, el Atlético Madrid y el Valencia, solo valen 328 y
288 millones de dólares, respectivamente. Esta brecha grande muestra el mal
reparto de la riqueza entre los equipos de fútbol en España, y la desigualdad
de oportunidades que tienen los equipos para reclutar jugadores y ganar
campeonatos. En contraste, en los Estados Unidos, no es así. En la NFL, los
Dallas Cowboys son los más valiosos, con un valor de 3.2 billones de dólares,
pero también hay diez equipos que valen más de 1.5 billones de dólares (Gaines).
Los Saint Louis Rams, el equipo más “pobre” de la NFL, vale casi tres veces más
que el tercer mejor equipo en La Liga. Estas estadísticas alarmantes provocan
la siguiente pregunta: ¿Por qué hay tanta uniformidad en la distribución de
dinero entre los deportes y los equipos estadounidenses, y no en España?
Después de leer una serie de artículos, es evidente que esta gran diferencia es
un resultado del sistema de fútbol español, que apoya una liga con un grupo
pequeño de equipos masivos que están en los mercados más grandes, que alcanzan
el campeonato cada año, que atraen a los jugadores más codiciados, y además que
son presentados como representaciones del espíritu, el poder, y la pasión del
país en cierto sentido, lo que supera el efecto social de cualquier equipo
americano.
El monopolio formado por el Real Madrid y el FC
Barcelona en el fútbol español tiene aspectos competitivos y también financieros.
Primero, los dos equipos han ganado 54 de los 83 campeonatos desde la fundación
de La Liga en 1929, y 11 de los últimos 14 desde el comienzo del siglo XXI.
Actualmente, en esta temporada, el FC Barcelona tiene más puntos, seguido por
el Real Madrid. Examinando los datos, está claro que estos equipos dominan La
Liga casi cada año, y que la desigualdad reduce el nivel de competición y el
suspenso sobre los resultados. La previsibilidad de La Liga es un efecto de las
grandes discrepancias monetarias, que limitan el número de equipos que pueden
pagar a los jugadores más caros. Junto con ser los dos equipos más valiosos del
mundo, el Real Madrid y el FB Barcelona también son los equipos deportivos que
pagan a sus jugadores los sueldos más altos. Los miembros del FC Barcelona,
como media, ganan casi nueve millones de dólares anuales, y los del Real Madrid
cobran una media de casi ocho millones (sports.yahoo.com). Cristiano Ronaldo,
el famoso jugador del Real Madrid, y Lionel Messi, la estrella de FC Barcelona,
ambos ganan alrededor de $50 millones anuales en beneficios brutos (Forbes.com).
En los otros equipos de La Liga, muchos jugadores cobran sueldos que están más
cerca del salario mínimo de las ligas primarias y secundarias españolas, que es
€129.000 cada
año. Según un artículo de ABC.es, Ronaldo gana 131 veces más que “el jugador
peor pagado de su categoría.”
En contraste con la cultura deportiva de España,
donde el fútbol es el deporte más popular e influyente, hay cuatro principales
deportes profesionales en los Estados Unidos, cada uno con su propia liga: La
NFL, la MLB, la NBA, y la NHL. Aunque estas ligas tienen algunos equipos más
poderosos y ricos que los demás, la riqueza está más equilibrada que en La Liga
de España. Como en la NFL, hay varios equipos en la MLB que valen cantidades
parecidas. Los Yankees son los más ricos, y valen 3.2 billones de dólares,
según un estudio reciente de Forbes, pero también hay tres equipos más que
valen por lo menos dos billones de dólares. En la NBA, los Lakers están en
primer lugar, con un valor de 2.6 billones de dólares, aunque solo ganó 21
partidos en esta temporada, y están seguidos por once equipos que valen por lo
menos un billón de dólares. El peor equipo de la NBA en esta temporada, los
Minnesota Timberwolves, vale 625 millones de dólares (Forbes.com), mientras el Córdoba
CF, el equipo en el fondo de los ránkings de La Liga, vale 1.67 millones de
dólares, una cantidad minúscula en comparación. Además, la estructura más igualada
de los mayores deportes americanos proporciona resultados más diversos e
inesperados. En los 48 años de la NFL, nunca ha habido un equipo que ha ganado
una Super Bowl en tres temporadas consecutivas. Por otro lado, en La Liga, el Real
Madrid ha ganado cinco campeonatos en línea, y el FC Barcelona cuatro. No
obstante, en los últimos siete años en la NFL, un equipo diferente ha ganado la
Super Bowl. En la NBA, el último equipo que ganó tres campeonatos en línea fue
los Lakers, de 2000 a 2002. Así que, es obvio que las ligas deportistas de los
Estados Unidos son mucho más competitivas que el fútbol español, en gran parte debido
a una estructura que les permiten distribuir el dinero en una manera más justa.
Sabemos
que las costumbres del fútbol español fomentan el reinado continuado de los
reyes de La Liga, el Real Madrid y el FC Barcelona, pero ¿cuáles son los debilidades
del sistema que mantiene el monopolio y destruye la paridad? ¿En qué aéreas
podría mejorar La Liga para tener una variedad de ganadores, parecida a los
deportes estadounidenses? Un defecto del fútbol español, y también europeo, es la
gran ventaja que tienen los equipos ricos en la búsqueda de jugadores. En los
Estados Unidos, cada deporte principal lleva a cabo un “draft” en el que todos los
equipos seleccionan los sesenta mejores del grupo de jugadores disponibles. Los
equipos que ganaron menos partidos en el año anterior tienen las mejores
posibilidades de hacer las primeras selecciones del draft. Es decir, los
equipos peores probablemente van a elegir los debutantes más talentosos, y como
resultado, empezarán a mejorar en la próxima temporada. Al contrario, en La
Liga no hay un draft, y por eso es casi imposible que un equipo perdedor pueda
obtener una nueva superestrella. En España y todo Europa, los equipos más
celebrados a menudo tienen programas juveniles, y descubren a los próximos
futbolistas excepcionales a una edad muy temprana para ponerlos en su programa
y desarrollarlos hasta que se unen al equipo real. Si hay un jugador en un club
de fútbol que llama la atención de otro club, el equipo que quiere el jugador
ofrece dinero al otro equipo a cambio del jugador deseado. Este método de
traspasar futbolistas también favorece a los equipos pudientes, porque son
capaces de pagar el precio máximo por cualquier jugador. Además, la competición
con otras ligas hace mucho daño a La Liga. Como el economista José María Gay de
Liébana nota, un futbolista capacitado que no fiche con el Real Madrid ni FC
Barcelona no va a fichar con otro equipo español, sino buscar un equipo en la
Premier League de Inglaterra, donde van a recibir ofertas más atractivas. La
realidad es que ellos pueden cobrar más dinero y jugar a un nivel de fútbol más
alto en la Premier League, y cada vez van a elegir esta opción en vez de fichar
con el equipo medio de La Liga. Este problema no existe para los deportes en
los Estados Unidos, porque la NBA, la NFL, y la MLB son reconocidos como las
mejores ligas mundiales para sus deportes respectivos, y no hay otras ligas
rivales que van a sacar a sus jugadores valiosos.
Aunque estos factores siguen siendo muy relevantes
en el fútbol español, las fuerzas centrales que afectan y determinan el sistema
de La Liga son el gobierno español y los contratos de televisión. Actualmente,
la norma es que cada equipo es responsable de firmar su propio contrato con un
socio de televisión. Con este formato, en el año pasado, el Real Madrid y el FC
Barcelona ganaron 140 millones de euros, mientras otros equipos de La Liga como
Elche y Valladolid solo cobraron 18 millones, según un gráfico publicado por AS.com.
Naturalmente, los contratos de televisión del Real Madrid y el FC Barcelona
aseguran que sus partidos se emitan en varios canales y países, y su presencia en
la televisión atrae el interés de patrocinadores que quieren asociarse con
ellos (CNN.com). Como resultado, aumenta la publicidad de los equipos, la
cantidad de anuncios en los estadios, y los logos de varias marcas en sus
jerseys. Con el dinero que cobran de sus contratos de televisión y sus patrocinadores,
el Real Madrid y el FC Barcelona están dispuestos a buscar y fichar los
futbolistas más valiosos del mundo. Este es el ciclo que muestra el
desequilibrio de La Liga y permite que continúe la monopolización del fútbol
español. El poder de cambiar el sistema de derechos de televisión está en manos
del gobierno español, y en años recientes ha habido movimientos hacia una nueva
legislación que crearía más igualdad entre los contratos televisivos de los
equipos de La Liga, pero actualmente no ha sido aprobado. Este febrero, el Atlético
de Madrid pidió que el gobierno apruebe la legislación para mantener la marca
de La Liga como liga “fuerte, competitiva, y justa,” según un artículo de ESPNFC.us.
Sin embargo, como declara Oliver Joy en una noticia de CNN, el gobierno de un
país atrapado en una crisis económica probablemente no está interesado en
aumentar los beneficios de los clubs de fútbol más pobres, y mucho menos tomar
el riesgo de perder la ventaja financiera de dos equipos tan importantes para
la imagen del país. El Real Madrid y FC Barcelona son símbolos de éxito y
fuerza, y la rivalidad entre los dos equipos es una parte crítica de la cultura
española. También, estos equipos afectan positivamente la economía con la
creación de miles de trabajos y el apoyo del bienestar de muchos negocios, como
bares y agencias de publicidad. Por eso, hay razones para dudar que habrá ayuda
gubernamental con contratas de televisión.
A
pesar de que el gobierno no ha iniciado cambios, hay algunos políticos que han
observado las deficiencias del fútbol en España. Pablo Iglesias, el líder del
partido político Podemos, opinó en una entrevista en el programa “Las Mañanas
de Cuatro” que “para sus dueños, Cristiano Ronaldo no es un jugador, es una
mercancía, un instrumento de marketing.” También dijo sobre Ronaldo que “lo que
hay detrás de que un jugador gane ese sueldo es mucha gente que tiene que
sufrir.” Según Iglesias, Ronaldo no es solo un ídolo para la gente española,
sino también un rico cuyo sueldo enorme podría ser distribuido entre la gente
afectada por el desempleo. Este punto de vista sugiere que el problema más
grave no es la distribución mala del dinero dentro de La Liga, sino la cantidad
de dinero que cobran los equipos y jugadores, que debilita la economía.
Los Estados Unidos y España son muy apasionados por
sus deportes, pero en realidad, sus ligas deportivas no podrían ser más
diferentes. En los Estados Unidos, no hay una correlación muy fuerte entre el
tamaño del mercado del equipo y su cantidad de victorias. En la NBA, el
Oklahoma City Thunder se basa en uno de los mercados más pequeños de la liga,
pero ha ganado muchos partidos en los últimos años gracias a Russell Westbrook
y Kevin Durant, dos estrellas que seleccionó en el draft. En España, los clubes
de fútbol del mercado pequeño no puede tener las mismas esperanzas. La Liga
nunca tendrá la libertad financiera de la NFL y la MLB, y nunca sucederá que un
tercer equipo valga más de un billón de dólares. Nunca será la única opción
profesional para los mejores jugadores del mundo, y en un futuro próximo, no
hay planes para instalar un draft. Sin embargo, lo que el gobierno sí puede
cambiar es los contratos de televisión, y si decidiera revisarlos, reduciría la
disparidad de la publicidad y los patrocinadores entre los equipos, y posibilitaría
que los equipos de mercados pequeños puedan fichar a jugadores más caros. Sobre
todo, la meta de la liga no debe ser lograr la paridad de los Estados Unidos;
Debe ser lograr la construcción de una liga más competitiva con más equipos que
luchan por el campeonato. Dividir el dinero con más igualdad no va a erradicar
el estado del Real Madrid y FC Barcelona como dioses entre mortales; puede ser
que tenga el efecto opuesto. Si los equipos menos valiosos de la liga cobraran
más dinero, los partidos serían más intrigantes y entretenidos, y esta
estructura presentaría un desafío que realmente causaría la mejoría del Real
Madrid y el FC Barcelona para que estén mejor preparados para los torneos
contra los otros equipos de talla mundial, como la Champions League. La
aprobación de una nueva ley que cambiara los derechos televisivos disminuiría
la fuerza del sistema “bipartidista” en La Liga y daría un sentido de propósito
a los equipos de escalas más bajas, sin poner en peligro el papel del Real
Madrid y del Barcelona como representaciones del orgullo español.




