Foto cortesía de www.museoreinasofia.es
El retorno de
la serpiente: Mathias Goeritz y la invención de la arquitectura emocional es
una exposición de arte organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina
Sofía, y comisariada por Francisco Reyes Palma. Goeritz, un artista que nació en
1915 en Alemania, pero vivió en México desde 1949 hasta su muerte en 1990, ha
hecho contribuciones muy importantes al arte mexicano y moderno. Su trabajo se
compone de esculturas, fotos, y cuadros con una gran influencia arquitectural,
y que son conocidos por sus formas impredecibles, libertades artísticas, y
escalas monumentales. Durante su vida profesional, Goeritz preparó el terreno
para la práctica de poemas visuales, inspiró varios movimientos de arte, e
inició muchos proyectos urbanos en la Ciudad de México.
El retorno de
la serpiente es una exposición que muestra las obras de Goeritz
desde sus años jóvenes hasta sus experiencias en México durante la segunda
mitad del siglo XX. Las obras están separadas en salas, y cada sala representa
temas y aspectos únicos en la historia de su carrera. Una sala se centra en la
arquitectura emocional, una idea desarrollada por Goeritz en los años
cincuenta, y otra tiene obras de sus años en España durante la Guerra Fría.
Otra sección está dedicada a El Laberinto
de Jerusalén, que es una reacción a los horrores del Holocausto, y otra al
proyecto Torres de Satélite, que
demuestra la gran enormidad de las esculturas de Goeritz. Sobre todo, la
organización ilumina la diversidad de estilos con que experimentó Goeritz en
ciertas épocas y países, pero también destaca los temas que aparecen a través
de todas las secciones, como la relación entre las estructuras artificiales y
la condición humana, el uso de técnicas modernas que todavía se refieren al
pasado, y la creatividad en la construcción del paisaje urbano.
Las obras son una mezcla de esculturas, cuadros, fotos, y papeles con
medidas arquitecturales. La repetición es un rasgo central del trabajo de
Goeritz, y algo que reaparece en sus obras es la serpiente. En su escultura
famosa La serpiente de El Eco, el
cuerpo de la serpiente tiene bordes afilados y una apariencia inconexa. Actúa
como símbolo para la presencia del diseño improvisado en los cuerpos de
criaturas vivas, y evoca imágenes de poder y miedo. Otro ejemplo de la
interacción entre la arquitectura y la naturaleza/humanidad es una foto
alterada, que al principio muestra unas personas en la cumbre de una montaña.
Sin embargo, debajo de esta foto hay otras fotos que gradualmente muestran la transformación
de las personas en edificios deformados. Además, el oro es un tema continuo en
las obras de Goeritz, y un ejemplo es una escultura sin título en la que hay un
rectángulo de oro con agujeros pequeños y una superficie áspera. Con esta obra,
Goeritz tomó un objeto muy antiguo y valioso y aplicó rasgos de imperfección y
aleatoriedad. Finalmente, una escultura que bien representa el arte de Goeritz
es La Estrella Explosiva, que usa la
fundación de una estrella para formar algo que parece un arma puntiaguda. Otra
vez, esta obra significa la remodelación drástica de las cosas naturales.
Durante sus períodos en Alemania, España, y México, Goeritz era un
artista progresista que revolucionó la manera en que pensamos en formas y
espacios de arte arquitectural. Sus obras provocan el reconocimiento de las
ciudades que nos rodean, las imágenes y valores que reflejan los edificios que
construimos, y como existimos dentro de este mundo de calles, rascacielos,
tecnología y modernidad.
El retorno de
la serpiente estará abierto hasta el 13 de abril de 2015. Podéis
encontrarlo en el tercer piso del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Calle de Santa Isabel 52, Madrid).

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